Catálogos de muebles. ¿Son lo que eran?¿Serán lo que son?

Nadie discute la enorme importancia del catálogo para la venta de muebles. En la historia reciente de este comercio, es de hecho la gran herramienta, tanto en su componente visual, exponiendo producto, como en la técnica, sirviendo de herramienta fundamental para configurar los muebles y valorarlos.

En los últimos 30 años, la importancia de tener mejor catálogo ha dado en más de una ocasión ventajas competitivas determinantes. De poco servía tener muy buenos muebles sin un catálogo que reflejara esa calidad, si se pretendía alcanzar volumen de facturación importante.

En algunos segmentos, la tarifa técnica ha sido tan importante o más que el propio catálogo de fotografías, tanto en su calidad, como herramienta para el vendedor, como en su cantidad, como expresión de una enorme flexibilidad de fabricación personalizable. La popularización de las infografías, y el enorme avance en la calidad de las mismas, ha resultado ser la única manera de cubrir de forma eficiente las necesidades de exposición visual de los muebles, en la dimensión que esas enormes tarifas técnicas eran capaces de ofrecer. (Véase lo que en numerosas ocasiones hemos escrito al respecto de la capacidad de los fabricantes de mueble juvenil en España.)

La pregunta es: Catálogos de muebles. ¿Son lo que eran?¿Serán lo que son?

Empiezo por la conclusión, para los que me consideren aburrido, y no soporte la historia que contaré a continuación para justificar a qué viene esta reflexión.

En primer lugar, es bueno aclarar que no nos centramos en el debate sobre el soporte papel o digital. Ese debate ya es puramente ideológico, la fe que profesan muchos por el papel forma parte del ámbito de la libertad religiosa, son creyentes, y sobre fe no se debe discutir, no sirve para nada.

Catálogos de muebles. ¿Son lo que eran?¿Serán lo que son?: El catálogo sigue siendo fundamental, como lo es la venta presencial, y mientras lo sea esta. Pero ojo, la tendencia no es el crecimiento de esa importancia. La tarifa técnica y las posibilidades que ofrece, si son enormemente importantes a presente y a futuro, si no es para competir en el mercado más bajo. Pero la potencia y velocidad al preparar proyectos es clave y lo será más, siempre con la máxima flexibilidad, incluso fuera de la tarifa técnica, por grande que sea esta. Venga esa potencia desde la fábrica o desde el prescriptor, aunque en mi opinión, la del fabricante va a ser determinante.

La exposición física es un plus inapelable, y el vendedor que empatice con el consumidor también, a partir de ahí, si optimizamos los esfuerzos, mejor que mejor. De ahí que yo considere determinantes las habilidades que a este respecto desarrollen las propias fábricas. Las propuestas directas de fábrica recortan tiempos, la fábrica sabe todo lo que puede hacer y su precio, mucho más allá de lo que puede saber un vendedor que maneja cientos de catálogos. Por eso, la respuesta ante proyectos especiales puede ser una herramienta decisiva. Obviamente, en las tiendas deben saber manejar perfectamente los medios digitales para proyectar y presentar con rapidez y eficacia todo lo que está en su mano sin recurrir a las Fábricas, para eso está Deco Design.  ACA España cada vez avanza más, y está desarrollando incluso el 3D a un coste minúsculo con la enorme ventaja de aglutinar a la mayoría de fabricantes. Pero las referencias visuales del consumidor están más allá del catálogo oficial y para eso hay que estar también preparados y confiar en los fabricantes mejor preparados en ese sentido.

Y ahí va mi relato, fuente de esta reflexión.

En mis propias carnes he vivido una experiencia reciente que me hizo reflexionar con todo esto. Mi propia hija, con 11 años, quería cambiar su habitación. Consciente de que su padre sabe un poquito de eso de los muebles, y harta de ver como había cambiado las habitaciones de otros, reclamaba su derecho a la suya, para dejar atrás la que le vio crecer desde sus primeros pasos.

Fue en Agosto, cuando su contagio de COVID nos obligó a suspender las vacaciones y encerrarnos a cal y canto. Quizá por la enorme cantidad de tiempo ocioso juntos, decidí iniciar el proceso para motivarnos con algo y matar horas aprovechando la ilusión que tenía con ese cambio.

Le dije que íbamos a diseñar su habitación y nos pusimos a ello. Por suerte, tengo catálogos y tarifas en PDF, y si no las tengo, entro en las Web que hoy en día ofrecen los fabricantes, o llamo a tiendas con las que colaboro para acceder a la información, no olvidemos que era finales de Agosto, las fábricas estaban cerradas. Todo tenía que empezar dibujando un poco. Medimos, y empezamos a cruzarnos garabatos uno al otro.

Pero después de marear a mi hija con varios catálogos espectaculares de los más populares fabricantes, fue ella la que tomo la iniciativa y me dijo: “Papá, a mi me da igual como lo hagas, pero yo ya sé lo que quiero”. Bastante sorprendido, le pedí que me lo enseñara, e inmediatamente viví la inmersión en su mundo. Tic Toc, e Instagram le bastaron para enseñarme lo que quería. Básicamente la pared y el tocador / camerino de la habitación de una chica muy famosa que ella seguía en Ti Toc, combinada con algunas cosas que le gustaban de otra casa que había visto en Instagram, en este caso, en el perfil de un arquitecto al que el Instagram de Mueblipedia seguía, un Instagram que ella puede ver porque está en mi móvil, y ese trasto no tiene secretos para mi hija. Mi asombro se desbordó para dar rienda suelta a mi interés por explorar aquella perspectiva de consumidor que crecía potentísima en la mente de Carlita.

Visto todo lo que le interesaba, que incluía paneles en pared como elemento estructural, elementos de iluminación led y unas mínimas necesidades básicas. Podíamos comenzar con un plano y tratar de ubicar las posibles piezas, después habría que preocuparse de dónde sacarlas, y llegar a acuerdos estéticos. Era inevitable que corrigiera algunos excesos de fantasía de mi hija, y que filtrara sus deseos basados en imágenes que en algunos casos no proceden ni de nuestro país. Pero nada es imposible.

Cuando alcanzamos un acuerdo en todo lo esencial, comprobé que todo podía cobrar sentido y viabilidad, se acabaron las vacaciones, pudimos salir del confinamiento, tras unas cuantas PCR y 24 días encerrados con el maldito bicho que nunca quiso pasar del cuerpo de Carlita a los nuestros.

Ya en Septiembre, empecé a contactar con algún fabricante para tratar de presupuestar aquel proyecto. Aunque no estoy en activo como comerciante de muebles, mantengo muy buenas relaciones con muchos de ellos, en todo caso, contaba con la inestimable ayuda de mis amigos de las tiendas, y en especial con la del que tengo más cerca, Muebles Lara, que es donde pasaría pedido de lo que hiciera falta.

Como no tenía claro con qué hacer aquello, lancé un dibujo simple que de hecho hizo mi propia hija con su IPAD en un rato bajo mi supervisión, Con un programa básico de edición, no uno de diseño.

Tal que así, con esas indicaciones pedí ayuda para encontrar cómo traducir esos deseos en realidad.

Pese a que mi hija no lo veía necesario, la hice ir conmigo a Muebles Lara, que está próxima a su colegio, a donde me ha acompañado desde muy pequeña en muchas ocasiones. Allí hay una de las exposiciones de mueble juvenil más grandes de España, y probablemente de las que más marcas tiene representadas. Me interesaba especialmente que Carla viera acabados melamínicos concretos, puesto que una de las piezas fundamentales del proyecto era toda una pared panelada en acabado madera muy natural. Yo tenía claro que la quería sintética para su habitación, y quería demostrarle que las había tan auténticas como quisiera. A ella la atendí yo personalmente claro, pero con la ayuda de un vendedor, para que viviera la experiencia y se sintiera protagonista de aquello.

He de decir, que después de lanzar mi pequeño proyecto a varios fabricantes, no sólo de juveniles, a los cuales agradezco su atención, el más rápido fue Tegar. Me consta que cuento con sus simpatías personales, los dueños son seguidores de este blog, y Muebles Lara es un gran cliente, pero lo determinante en esa velocidad no fue nada de eso, sino la capacidad de su oficina técnica (Equipo de Diseño), que lleva años en el centro de su plan de negocio y es pieza clave como corazón de su propuesta. En esa oficina diseñan constantemente proyectos singulares adaptados a cualquier estancia de hogar, hotel, comercio o lo que sea, lanzando propuesta adaptada desde y no de su catálogo técnico, y proyectando en infografías, más que suficientes para un profesional que sepa usarlas. En las últimas ediciones de Feria Hábitat en  Valencia su estrategia fue exactamente la de mostrar esas capacidades, y con gran éxito lo hicieron, yo lo recordaba perfectamente. (Por cierto, un saludo afectuoso a todos los que trabajan en Ferias y otros negocios de evento presencial, ¡Ánimo que pronto volveréis!

Por suerte, los acabados de Tegar resultaron del agrado de Carlita, que les dio el OK en Muebles Lara, pensando la pobre que con eso, los muebles llegarían para su cumpleaños, algo que era imposible.

Así es como el 15 de Septiembre pude regalarle a mi hija el proyecto que durante nuestro particular confinamiento de vacaciones, habíamos utilizado como entretenimiento. No en forma de muebles, pero sí en forma de infografías que llegaron justo a tiempo para ponerle imagen a tanto garabato y pantallazos de internet que habíamos acumulado hasta entonces.

Aquí tenéis el regalo de cumpleaños, que además se lo puede enseñar en su propia Tablet, con la que se pasó el resto de la semana enseñándolo a sus amigas.

Los muebles tardaron, como es lógico, pero el proyecto salió a pedir de boca, casi todo era o tenía algo de especial, pero al estar ideado directamente por el fabricante, encajaba al milímetro hasta el último detalle, y eso que combinaron piezas de catálogo de salón y juvenil para atender nuestras peticiones concretas en cuanto a estética, fondos, herrajes, etc. Lo recogí en el almacén de Muebles Lara en cuanto se lo sirvieron. Tuve que montarlo personalmente todo, porque mi hija no autorizó ninguna espera más, y no había montadores disponibles en ese momento. Bueno, voy a reconocer la ayuda de un amigo, Jose Vicente Navarro, un empleado de la firma Schuller, que además de trabajar en producción suele estar en los montajes de feria. Es casi vecino, y me ayudó ese mismo fin de semana.

Por supuesto, añadimos elementos decorativos de diferentes comercios, el textil, el espejo con altavoz bluetooth y luz led cálida o fría de selección táctil para el camerino, la alfombra, los cojines etc. Fantasía añadida que es necesaria para generar ilusión. ¡Chucherías!

Mi hija estaba encantada. No sé los vídeos que se hizo en los primeros días, no sé los contactos que le pidieron referencias de las diferentes cosas que enseñaba. Mientras tanto yo era el que no dejaba de aprender en todo este proceso, y creedme que aprendí mucho. La propia familia me preguntaba de dónde había salido esto y aquello, por los whatsapp que habían visto. Todo empezó en la habitación de una influencer a la que seguía mi hija, y ahora éramos nosotros los que influenciábamos, sin ni siquiera pretenderlo. Y una cosa más, el primer «catálogo» de muebles que puso en marcha todo, no era ninguno que yo conociera, y las propuestas concretas no estaban en ninguna tarifa, estaba todo disperso en Internet y lo prescribía sin saberlo, entre otros, una chica de 16 años de no sé dónde.

Para que os hagáis una idea, la chiquilla hizo un vídeo con el IPAD, y yo le dije que lo subtitulara para mandarlo a Tegar, por lo bien que lo habían hecho. (Yo ya había pagado los muebles y en Tegar no tenían ni idea de que todo esto acabaría publicado en mi blog. No soy muy de publicar privacidades, pero quise reconocerles lo bien que fue el montaje, y sobre todo que mi hija lo reconociera también, porque detrás de todo lo que tenemos, y detrás de todo lo que disfrutamos, hay personas trabajando, es algo que siempre trato de inculcarle, y me pareció un buen momento dada la euforia que tenía con este tema).  No me preguntéis cómo hicieron el vídeo ella y una de sus amigas, pero por lo visto, con 12 años ya hacen esto en 15 minutos sin despeinarse. El Video por supuesto se compartió con todas sus amigas y familiares. Y cuando le preguntaban dónde lo había comprado decía:  «Muebles Lara, aunque a mi me atendió mi padre sobre todo, pero  los muebles estaban allí.»

Hasta aquí este relato que sólo pretendía justificar e la reflexión. Espero al menos haberos entretenido un rato, y habernos apartado del temita único que parece impregnarlo todo en esta etapa que nos ha tocado pasar.

Suerte y paciencia que todo sale.

Domingo Quintero

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