Fabricar en España. Sí se puede.

No creo que ninguno de los que frecuentemente estamos en conversaciones sobre el mundo de la empresa, la economía, el marketing, etc, nos hayamos librado de escuchar, e incluso pronunciar frases del estilo “En España no se puede fabricar”. Aunque no suele pasar de estas reuniones de “arreglapaises”, no deja de ser uno de los fantasmas más presentes y dañinos de la moral de nuestro tejido industrial.

En mi opinión esta es una muy triste manera de enfocar las dificultades, y suele responder a un sentimiento de desánimo o desaliento. No es que no haya razones de sobra que ponen en desventaja a quienes fabrican en países como el nuestro, por supuesto que las hay, son muchas y muy importantes. Pero también hay fenómenos diferentes, razones que podríamos contemplar con una visión algo más abierta, y hechos que lo corroboran. En este post vamos a intentar presentar algunas ideas, acreditar datos con recortes de prensa, y soltar algunas citas impagables para el que las quiera leer.

Por no entrar en consideraciones subjetivas demasiado extensas, he estado ojeando la prensa de estos meses buscando algún dato ilustrativo. Sé de hecho que la economía española ha recuperado algo de competitividad, nunca toda la que quisiéramos, y nunca sin desagradables consecuencias colaterales. Había oído hablar del fenómeno de la relocalización Industrial. Y tengo claro que la exportación está tirando del sector industrial para exigir mejoras a los industriales, y a cambio darles buenas noticias.

IMG_1741Pero en Mueblipedia nos interesa el sector del mueble especialmente, y también hemos intentado ver de qué manera nos afectan estos fenómenos. Ya en su día señalábamos que empresas como Juliá Grup, todo un ejemplo de planificación y gestión, habían decidido que algunos de sus productos debían fabricarlos en España, otros en países europeos de nuestro entorno.

Este año, en la feria de Milán, también hablamos con el gerente de Nácher. Si hasta ahora prácticamente toda la producción era China, en sus novedades había ya producción Made in Spain, mesas, sillas, algún auxiliar. Se habían hecho con la instalación necesaria para dar acabado ellos mismos, y cada vez más se mostraban dispuestos a incrementar el volumen de producto nacional, o europeo al menos.

Esto no es un hecho aislado, China ha subido sus precios, y seguirá haciéndolo gracias a una subida salarial de entorno al 20% anual que lleva aplicándose por orden gubernamental desde hace algunos años ya. También las materias primas suben en China, aunque una y otra cosa siga siendo increíblemente más barata que aquí. Pero además de los componentes netos del precio están otras cosas; el precio del transporte, el volumen de los pedidos actuales, y las tendencias o modas.

En lo que se refiere a las tendencias o modas, por ejemplo el cromado ha otorgado unas ventajas especiales a los chinos, a los costes ya de por sí menores se suman los de protección del medio ambiente y la salud de los trabajadores. Pero si se impone la madera, y los acabados naturales, los fabricantes, y los comerciantes saben que la importación lo tiene mucho más difícil.

Los volúmenes de trabajo de los diferentes modelos tampoco son ya lo que eran, y la producción nacional puede ganar competitividad en la variedad, en los plazos, y en el servicio. En muchos casos oiremos que la producción nacional tiene que refugiarse en el valor añadido como única salvación, y no es descabellado, pero incluso me atrevo a decir que no será la única salvación.

Lo que está claro es que no es fácil, pero hay hechos que demuestran que “Sí se puede”. Parte del problema de los más negativos es que en muchos casos inconscientemente analizamos el todo como la parte. Si lo que queremos es que se pueda fabricar o vender lo que yo quiero o sé fabricar o vender, y que además sea rentable como por imperativo absoluto, probablemente no encontremos solución. Pero hay cosas que el mercado podrá asimilar, hay quienes fabricarán lo que sea rentable fabricar según las circunstancias y el entorno, y entre esas cosas hay muebles. Eso sí, venderlos requerirá mucho esfuerzo, todo el del mundo, y sin resultado para los que se equivoquen en el producto escogido, en la ejecución de sus planes, o simplemente tengan mala suerte. Así de cruel es el mercado, y no va a ser más benévolo a corto ni a medio plazo por lo que parece.

Dijo TolstoiTodos quieren cambiar a la humanidad, pero nadie quiere cambiarse a sí mismo.

Todo se acaba en unas pocas preguntas: ¿Está la cosa mal para todos?, ¿hay quienes ganan dinero y siguen creciendo, aunque sean pocos?, ¿qué hacen ellos?, ¿qué hago yo?, ¿y por qué? Es la diferencia entre ser pasajero o piloto, y es una cuestión de actitud.

“El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.” Esta cita es de un tal George Ward.

Por otro lado están las barreras que parecen infranqueables, entre otras, los medios de los que unos y otros puedan disponer. Creo que fue  Winston Churchill quien dijo ” Es verdad que todos navegamos bajo la misma tormenta, pero no todos viajamos en el mismo barco.” Y esta es una gran verdad, con todo el pragmatismo.

Para los que les gusten las citas, tengo más:

Los que aseguran que es imposible, no deberían interrumpir a los que lo estamos intentando (Thomas Alva Edison.)

Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa (Proverbio árabe)

Sólo triunfa en el mundo quien se levanta , busca las circunstancias y, si no las encuentra, las crea (George Bernard Shaw)

Y para que quede claro que las citas no son ninguna tontería, la más grande, del más grande: (Confucio)

Solo cuando un mosquito se posa en tus testículos, te das cuenta de que no todo en la vida se soluciona con la violencia.

Pero veamos algunos recortes:

Expansión: De la deslocalización a la relocalización.

Si la economía española ha ganado competitividad en tiempos recientes ha sido gracias al esfuerzo en la moderación salarial, la bajada de los costes laborales unitarios y la mejora del patrón exportador.

Estos cambios, además, han propiciado la vuelta a España de muchas empresas que no hace tanto se marcharon a otros lugares, como China, en busca de mercados más baratos donde producir.

Los costes laborales unitarios en España bajarán un 1,3% en 2014, según la OCDE, que calcula que será la quinta reducción anual consecutiva.

Con una tasa de paro en el 26% y 5,9 millones de parados, mucho ha cambiado el mercado laboral en los últimos años. “Las empresas se han vuelto mucho más exigentes y a los nuevos empleados se les paga menos, especialmente para los trabajos que requieren cualificación baja o media”, explica Lorenzo Rivares, portavoz de Asempleo. “Antes solía ser difícil encontrar gente para los contratos de menos de tres meses. Ahora muchos se inscriben en ofertas de semanas”.
Los fabricantes aseguran que su mejor oportunidad para competir está en los productos de gama media o superior.

Diarioinformacion.com: Las grandes firmas vuelven a apostar por Elda.

Las grandes marcas de moda internacionales vuelven a apostar por las empresas de Elda para fabricar el calzado que después se venderá en las mejores tiendas del mundo con el sello «made in Spain».

Siempre ha habido primeras firmas que han confiado sus pedidos a la fabricación eldense y comarcal, pero en los últimos cuatro años han aumentado un 20% sus pedidos, según explicó el presidente de la Federación de Industrias del Calzado Española (Fice), José Sanchís.

De hecho, el volumen de fabricación para estas firmas internacionales del sector del lujo alcanza ya el millón de pares, de los 20 millones que se fabrican en Elda al año.
Marcas como Prada, su segunda línea Miu Miu, Gucci, Jimmy Choo, Louboutin y Tommy Hilfiger son algunas de las que fabrican parte o su producción entera en Elda. Algunas fábricas se dedican en exclusiva a elaborar los diseños de estas grandes casas, mientras que otras son a su vez firmas de calidad y reconocidas que aceptan los pedidos y se encargan de su elaboración.

Pero ¿por qué los fabricantes han notado este incremento en los últimos tiempos? Se debe a una conjunción de factores y en parte de ellos la crisis, paradójicamente, ha beneficiado al sector en la comarca y, en general, en España.

Por un lado, la complicada situación económica ha provocado que el volumen de los pedidos se haya reducido y el transporte desde Asia por ejemplo no sale rentable si se baja de ciertas cantidades. Además, según explicó Sanchís, las empresas chinas no ofrecen financiación, mientras que las nacionales dan facilidades de pago.

También ha ayudado que «aquí llevamos diez años de contención de precios y en los últimos tiempos la conflictividad laboral en China ha aumentado y el coste de la mano de obra va subiendo por lo que han dejado de ser tan competitivos como antes», añadió el presidente de la patronal zapatera.
Todo esto unido a que la mano de obra es más cara en Francia y en Italia, donde además se siguen destruyendo fábricas por la crisis, ha contribuido a este especie de «tormenta perfecta» para que las grandes casas europeas y norteamericanas se decidan por producir sus zapatos en Elda.

Expansión: “Las fábricas españolas vuelven a fabricar más de 2 millones de vehículos”

Las fábricas españolas elevaron un 9,3% su producción durante el año pasado, hasta alcanzar un volumen de 2,16 millones de vehículos, según los datos publicados hoy por la patronal de fabricantes Anfac. Las factorías del país recuperan terreno tras un fatídico 2012 en que de ellas salieron menos de dos millones de automóviles por primera vez desde 1993. Las plantas acumulan ya nueve meses consecutivos de incremento de su actividad. La producción de coches de España está dirigida muy sustancialmente a la exportación.

Y por el otro lado encontramos algún apunte de contraste inteligente como el que leemos en este blog “yometiroalmonte.es”

El intenso proceso de deslocalización industrial sufrido en España por la emergencia de los países asiáticos y el Este de Europa, donde era más barato producir, ha iniciado un camino de vuelta. Es la llamada relocalización industrial, invocada por las autoridades y los expertos como un factor determinante para salir de la crisis, y que empieza a notarse en algunos sectores en España. A ello ha contribuido el intenso proceso de devaluación salarial sufrido por el país en la crisis más larga de la democracia, el incremento de los costes laborales en China, que algunos sitúan en el 20?%, y otro factor determinante: ser más barato no es sinónimo de ser más competitivo. La experiencia, el know how, la innovación y la capacidad tecnológica son elementos que generan valor añadido.

Al menos por ahora, el proceso de retorno o relocalización no parece ser un fenómeno extensible a todas las empresas que se marcharon. Los sectores más afectados en su día por la deslocalización fueron la moda, los juguetes, el calzado, los muebles, los componentes electrónicos, la conserva, la automoción y, sobre todo, el telemárketing. Y según los datos que maneja la comisión internacional de la CEOE, solo algunos están volviendo. ¿Cuáles? Pues precisamente aquellos procesos productivos que involucran a ocupados de menor cualificación y que generan un menor valor añadido bruto.

En el proceso de reindustrialización de España, las pymes están llamadas a jugar un papel trascendental. En los ejemplos del regreso estarían empresas más grandes, como Telefónica, que el pasado mes de octubre ya anunció que traería de vuelta sus calls center.

Es el caso del calzado, los juguetes, el textil, los teleoperadores. Ese es quizás el principal riesgo al que se enfrenta España: que la relocalización industrial, en lugar de servir para impulsar procesos productivos de mayor valor, se convierta en un modo de restituir un empleo precario que está de vuelta por el abaratamiento del país.

Sin embargo, el proceso encaminado a que la industria española gane mayor peso en el conjunto del PIB, no solo depende de que vuelvan las empresas que se marcharon sino que inviertan nuevas -mejor no comprando las existentes sino generando más empleos- y, sobre todo, que las ya instaladas aumenten su capacidad de producción. Es el caso, por ejemplo de lo que sucede en el sector de la fabricación de coches, con Citroën y todo el impacto en la industria de componentes y firmas auxiliares. Renault cita como ejemplo de productividad sus factorías españolas y los nuevos modelos de coche que fabricará la planta zaragozana de Opel van a tener un impacto directo en producción en proveedores instalados en la comunidad gallega, como es el caso de Copo, GKN, Denso o Benteler, que verán reforzada su carga de trabajo.

No sé si todo esto ayuda o no, pero sólo es información, no hace daño a nadie y aporta algo más de base para reflexionar y opinar, ¿no?

Domingo Quintero

 

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