¿Es el patriotismo oportunista de Teyonland un argumento comercial sostenible?

Si el patriotismo oportunista fuera un argumento comercial sostenible, hace tiempo que no habría ni una sola tienda / bazar chino en toda España.

Esta reflexión, no  viene ahora por casualidad, con la reciente campaña de comunicación que ha hecho Teyoland, hemos podido ver un descarado intento de utilización de la sensibilidad social hacia el problema del paro en beneficio comercial, con el argumento nacionalista de que lo hecho en España generará empleo y por eso hay que ir a comprar allí. Este argumento era menos falso o engañoso que otros de los utilizados, pero a decir verdad, si se habla de porcentajes, cualquier comercio tradicional tiene más producto nacional que esta nueva gran superficie que tan favorecida está siendo por algunas instancias del poder valenciano. El nacionalismo, porque aunque hablemos de España o Valencia el argumento es puramente nacionalista, si bien sorprende, que para  reivindicar lo español, lo primero sea ponerse el nombre en inglés.

La cuestión que planteo no es si es más o menos nacional, eso lo resuelve cualquiera en una visita rápida; ¿Más nacional que IKEA? puede ser, ¿Más nacional que cualquier otro comercio español? en absoluto. La cuestión que me planteo es si esto es un argumento válido comercialmente, aunque sea moralmente dudoso el oportunismo dada la coyuntura de desempleo y economía de nuestras industrias, aunque sea un clon de lo que en otras etapas de la historia parecidas a la actual ha desencadenado los peores fascismos políticos, lo que me pregunto es si el argumento es capaz de aportar beneficios a quien lo convierta en su bandera, porque seamos prácticos, si produce beneficios, esta gente y mucha más no tendrá escrúpulos en utilizarlo, aunque sea engañando. Una veleta se pondrá un toro o lo que haga falta para recoger la fuerza del viento.

La respuesta está en la frase con la que empiezo este post. “Si el patriotismo oportunista fuera un argumento comercial sostenible, hace tiempo que no habría ya ni una sola tienda / bazar chino en toda España.”

A corto plazo, supongo que mucha gente te alabará la iniciativa, (sobre todo mientras sigas dispuesto a ser tu el que gasta dinero de tus accionistas). Siempre ha sido un argumento fácil y populista, incluso creo que yo puedo estar de acuerdo en que debemos potenciar la industria nacional, tanto como sea posible, aunque yo creo que la industria debe evolucionar hacia lo sostenible en un mundo globalizado si no quiere extinguirse a medio plazo. El problema es hacia quién diriges el mensaje, si te diriges a una clase media cuyos recursos están diezmados, más te vale que ese sea un argumento que acompañe al de “mejor precio del mercado”, porque sin este último no tienes un reclamo viable. Si analizas los sueldos y contratos de los que tu propio modelo empresarial oportunista se va a beneficiar, es fácil concluir que el modelo económico no es sostenible, porque esos mismos empleados no pueden aspirar a comprar en su propia empresa, y esa empresa se ofrece como la solución para ese tipo de gente.

El compararte con modelos como IKEA no puede salir bien si no tienes un Know How muy bueno con el que optimizar al máximo tus recursos, pero si además tienes un sesgo comprador, porque tú mismo te metes en él argumentando como principal valor el patriotismo, posiblemente estás en un callejón.

El Comercio más autentico y tradicional, no necesita argumentar el patriotismo, está en su esencia, y no pretende compararse con IKEA u otros parecidos, sino reivindicar su valor precisamente en la diferencia, para atraer a un público sin decepcionarlo gravemente. Este tipo de comercio tiene que definir aún su propuesta de futuro, pero al menos esta será más coherente y honesta, o de lo contrario le quedan horas para desaparecer.

Hay muchísima gente que no puede acceder a determinada oferta, porque simplemente no puede aunque le vendas argumentos que le suenen bien, y otra gente que sí puede, no lo hará porque no le dará la gana, o simplemente, porque no es tonta, como les recuerda constantemente una conocida multinacional de tiendas de electrodomésticos.

Yo creo que si tienes hambre y decides pedir a la gente que te dé comida a cambio de algo que les interesa, y puedes hacer por ellos, puede que algunos te den de comer. Pero si tienes hambre, reúnes a la gente y les pides un aplauso, todos, o casi todos te lo van a dar, aunque no sepas hacer nada que les pueda interesar. Después sólo tienes que comer aplausos.

¿Qué piensas tú?

Domingo Quintero

Compártelo:
Sin respuestas

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pinche el enlace para mayor información sobre las cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Síguenos

Recibe aviso de los nuevos posts en tu correo.

Únete: