MENOS TRABAJO Y PEOR HECHO. ¡CUANDO EL RÍO SUENA, AGUA LLEVA!

 En muchas ocasiones los últimos dos años, he escuchado a responsables de tiendas hablar acerca de los problemas de servicio y de calidad, no es una temática nueva, ni especial de estos dos años, pero se comenta con especial asombro que cuando menos pedidos hay, cuando parece que en una fábrica deben estar todos parados esperando que salga algo por el Fax para ponerse a fabricarlo, sin embargo los problemas de servicio y de anomalías, en contra de disminuir parecen estar aumentando.
Creo que en las fábricas, y en muchas tiendas, el que más y el que menos ha ido restructurando la empresa según le iban bajando las ventas, unos más rápido, otros menos, pero al final todos en algún modo han reducido gastos y recursos. Esto justificaría que la calidad del servicio fuera más o menos igual que en años anteriores, pero lo cierto es que en general me comentan que es peor.
Hay cosas más evidentes que otras, por ejemplo: Que los representantes visitan o viajan menos es algo evidente, y creo que comprensible en muchos casos, es un tema de eficiencia, no hay que explicarlo mucho. Que en muchas tiendas el servicio habrá empeorado porque antes tenían 2 camiones de reparto propios y ahora esperan a la ruta que se puede organizar para un autónomo es también algo que vemos frecuentemente. Agéncias que hacían por ejemplo Yecla – Valencia todos los días y hoy lo harán una o dos veces a la semana.
Son mil detalles los que poco a poco van empeorando en relación al tráfico de muebles, y son un reflejo claro del empobrecimiento de nuestro sector. Pero además de ello, debemos pensar que en muchas fábricas hay gente trabajando, y deben tener una motivación mínima; están en un Ere temporal muchos de ellos, o con la amenaza de despido sobre sus cabezas como algo permanente, trabajan con recursos más limitados por cuestiones lógicas de austeridad, y todos tienen amigos ya despedidos que les comunican que no hay forma de recolocarse.
Esto también es un problema, los defectos en la fabricación o en la calidad del servicio también pueden tener que ver con el ánimo de las personas que tienen que elaborar los productos o prestar los servicios, y no sólo con el número de personas o de productos que se estén barajando, porque son personas, no son ordenadores. Tengamos en cuenta esto y vigilemos la calidad, y la conciéncia que sobre ella tiene hasta el último empleado, hagámoslo también en las tiendas porque estamos en una situación muy complicada, y la mayor parte de nuestro argumentario comercial setá en el valor añadido.
Muchas veces el ánimo de la plantilla, su actitud frente al trabajo es reflejo de la de su dirección, y los encargados de dirigir las empresas tienen ahora más que nunca una responsabilidad enorme en este sentido, no podemos abandonar la posición de líderes de un equipo humano cuando las cosas van mal y culpar unicamente al personal, y nuestro estado de ánimo podrá ser el que sea, pero si dejamos que trasluzca, más tarde o más temprano encontrará su reflejo en toda la empresa como si se tratara de un enorme espejo.
Si dejamos que la situación y el deterioro económico cale sin control en lo más profundo de nuestros procesos productivos y comerciales, conseguiremos un empobrecimiento tal, que no quedarán apenas argumentos para convencer al público objetivo de las virtudes de nuestro modelo. Es fundamental que busquemos la energía y la motivación necesarias para seguir haciendo nuestro trabajo con la mayor calidad, responsabilidad y cariño posible.
Las exposiciones mejor que nunca, los vendedores más concienciados, los transportistas absolutamente responsables de que todo vaya bien y a su tiempo, el personal de producción mentalizado de que en cada pieza es donde nos jugamos la empresa y su puesto de trabajo, etc, etc.
Cuando el río suena, agua lleva. Después de tantas conversaciones como he citado, me encuentro que ayer Europa Press lanza una noticia de la que se hacen eco 6 o 7 medios de comunicación, entre otros el que os transcribo aquí.

<<La Comunidad de Madrid atendió durante 2012 cerca de un 25 por ciento más de reclamaciones que en 2011 relativas al sector del mueble, según ha detallado este miércoles la directora general de Consumo, Mar Pérez Merino.

Así lo ha detallado durante la inauguración de la jornada ‘Los Empresarios del Mueble y la Protección al Consumidor’, donde estuvo acompañada por el presidente de la Asociación de Empresarios de Comercios de Muebles de la Comunidad de Madrid, José Luis Gutiérrez.

Según sus datos, la Dirección General de Consumo recibió el pasado año un total de 500 reclamaciones sobre el sector motivadas principalmente por la venta de productos, entre las que figuran los defectos de fabricación y demora en el servicio.

El segundo motivo principal de reclamación fue el relativo al contrato, principalmente por incumplimiento y problemas con la anulación o la rescisión del mismo.

Por otro lado, el precio fue el tercer motivo más frecuente de reclamación, especialmente por importe superior al informado o por problema de no información. No obstante, la mayor parte de las reclamaciones se resolvieron mediante un proceso de mediación voluntaria.

Durante la jornada, representantes de la Dirección General de Consumo analizaron los temas que mayor problemática presentan en el sector del mueble, entre ellos la garantía del producto y su etiquetado.>>

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Esto hay que pararlo.

Domingo Quintero
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